La salud menstrual no solo depende de procesos biológicos: también está profundamente
vinculada con el acceso a recursos, con la justicia social y con políticas públicas. En México, el tema ha avanzado gracias a reformas legales, iniciativas federales y el reconocimiento institucional de la menstruación digna como un derecho humano.

Normas y Avances en Mexico
• La CNDH reconoce la menstruación digna como un derecho, destacando la necesidad
de garantizar acceso a agua, productos de higiene, espacios adecuados y gestión de
residuos. Esto se formaliza en la Recomendación 35/2021, dirigida a mejorar las
condiciones de salud menstrual.
• En varios estados ya existe permiso menstrual, que permite ausentarse uno o dos días
cuando el dolor es incapacitante (por ejemplo, Colima, Hidalgo y Nuevo León). Aunque
aún no existe una ley federal, el debate está activo en México.
• A nivel internacional, la ONU reconoce la gestión menstrual como un tema de derechos
humanos, igualdad de género y salud pública, destacando su impacto en escuelas,
trabajo y participación social.
Ciclo Menstrual y Alimentación (Basado en evidencia) El ciclo menstrual se divide en cuatro fases: la fase folicular, la ovulación, la fase lútea y la menstruación.
Aunque cada cuerpo es distinto, los cambios hormonales del ciclo pueden influir en el apetito, la energía y las necesidades nutricionales. Esta guía se basa en recomendaciones generales respaldadas por estudios fisiológicos y salud pública.
• Fase Folicular: El estrógeno comienza a subir por lo que hay más energía.
Recomendación: proteínas (pollo, pescado, legumbres) y carbohidratos complejos (avena, camote).
Ayudan a mantener energía estable.
• Fase Ovulatoria: El estrógeno alcanza su punto máximo.
Recomendación: zinc (semillas de calabaza, mariscos) y grasas saludables (aceite de oliva, aguacate).
Favorecen equilibrio hormonal.
• Fase Lutea: Sube la progesterona por lo que hay inflamación, antojos.
Recomendación: carbohidratos complejos y fibra (lentejas, arroz integral, hojas verdes).
Disminuyen síntomas premenstruales.
• Menstruación: Hay pérdida de hierro y fatiga.
Recomendación: hierro (espinacas, lentejas, carnes magras), antiinflamatorios naturales (jengibre, cúrcuma) y buena hidratación.
La alimentación puede ser una herramienta poderosa para acompañar las necesidades del ciclo.
Pero más allá de lo biológico, la salud menstrual es un asunto de derechos, de acceso y de justicia social. Los avances en México muestran que este tema está entrando por fin en la agenda pública.
Conocer estas fases, nutrir el cuerpo y exigir políticas que garanticen una menstruación digna forman parte de la autonomía y salud integral de todas las personas menstruantes..